BIENVENIDO AL MUNDO DE LOS SUEёOS, DE LAS HISTORIAS QUE NACEN DE LA VIDA COTIDIANA, LA SOLEDAD Y LA FANTASÍA

29 enero, 2006

AUTO CUIDADO

Cuando Inés encontró un par de condones en la mesita de noche de su hijo menor, no supo que pensar, sus sentimientos se mezclaron, por una parte, le pareció que debía tener esa conversación con sus hijos, no postergarla más, y por otra parte, que su niño, de sólo quince años tuviera condones, la horrorizó.
Es que Inés vive hace nueve años, sola con sus tres hijos, Mauricio de veinte años, Esteban de dieciocho y Martín, el menor.
La preocupación de Inés, esta basada en el creciente número de infectados en el mundo con el virus de Sida, a veces piensa que esa conversación la tendría que haber hecho el padre de los niños, radicado en Australia, al que no ve hace años.
Respira profundo y se hace la promesa de conversar esta noche, a la hora de la comida, el tema con sus hijos.
A las veintiuna horas ya están los cuatro sentados a la mesa, disfrutando de un asado al horno con puré, plato típico de la cena de los viernes. Mientras Mauricio sirve una bebida gaseosa a su madre y hermanos, Martín relata el partido de fútbol que jugó esta tarde representando a su colegio. Esteban con un tono despectivo dice: -ustedes son pésimos, no saben jugar fútbol- Allí comienza una de las típicas discusiones de hermanos, que habitualmente terminan en disputas. La discusión lleva la cena por un cauce que Inés no previó, y le resulta imposible introducir el tema. Inés siente un poco de frustración y al mismo tiempo alivio, ya que cree no estar preparada para hablar este tema con sus hijos.
Decide conversarlo con cada uno por separado, después de todo, tienen edades tan diferentes, creo será lo mejor, se auto convence.
Terminada la cena intenta abordar a su hijo mayor, éste la abraza, le da un beso en la frente y dice: no te preocupes, hoy llego tarde, chao.
Piensa en aprovechar para hablar con Esteban, pero éste le dice: mamá, está por llegar mi amigo Matías con su novia, veremos una película en mi habitación.
Sólo me queda Martín, piensa Inés, va a su dormitorio, golpea la puerta, nadie contesta, silenciosamente abre y encuentra a Martín profundamente dormido, sin duda el partido de fútbol lo dejó agotado, piensa la madre, mientras una frustración la envuelve.
Definitivamente no sé como abordar el tema con los niños, esto debí haberlo conversado hace bastante tiempo con cada uno de ellos, especialmente con los mayores. Ojalá el padre estuviera aquí, se lamenta.
Al día siguiente, se ha atenuado el impulso inicial, y lo que ronda en la cabeza de Inés, más parece a frustración que iniciativa.
De pronto surge una idea, aprovechando que sus hijos no están, revisa los cajones de cada uno de ellos, los condones del cajón de Martín ya no están. Inés piensa que los debe haber usado el hermano mayor, o quizás el del medio. Bueno se dice a si misma, si así fue, quiere decir que están usando.
Eso le da una idea, de inmediato sale a comprar, al llegar a casa, abre la caja de condones y los reparte en distintos lugares de la casa, unos cuantos en el botiquín del baño, otros en una cajón del mueble que está en al sala, otros en la mesita de noche de cada uno de sus hijos.
Una semana más tarde, revisa y descubre que quedan pocos. Va, compra nuevamente, y vuelve a distribuirlos. Así, semana tras semana la misma situación.

Inés sabe que no tiene la comunicación que quisiera con sus hijos, sabe que cometió un error al no darse cuenta que han crecido, sin embargo tiene la satisfacción de haber acertado en este mudo diálogo sobre el auto cuidado.

3 Comments:

Blogger Trenzas said...

Buenos cuentos los tuyos, desde la reflexión de lo cotidiano, como bien dices.
He estado leyendo todos los que me ha dado tiempo y me ha gustado mucho tu forma de contar la realidad.
Creatividad, Normal, Incomunicación virtual, Trote a trote, Revolución...
Estupendos, de verdad. Un estupendo trabajo.
Un abrazo grande

lun. ene. 30, 08:06:00 a. m. 2006  
Blogger nika said...

me ha encantado este diálogo mudo de Inés con sus hijos.

abrazos.

lun. ene. 30, 12:02:00 p. m. 2006  
Blogger Tramontana said...

Muy divertido. Me parece una magnifica solución para una madre incapaz de hablar!

mié. feb. 01, 07:56:00 p. m. 2006  

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