BIENVENIDO AL MUNDO DE LOS SUEёOS, DE LAS HISTORIAS QUE NACEN DE LA VIDA COTIDIANA, LA SOLEDAD Y LA FANTASÍA

27 enero, 2006

OJO CON EL CAMBIO

Me encontré en pleno centro de la ciudad con un viejo conocido, de los tiempos de la adolescencia, Marco Urrutia, juntos asistíamos en los veranos a la Piscina Mund, cuando estaba en la comuna de Ñuñoa. A decir verdad, no lo reconocí, el paso del tiempo cambia a las personas.
Hola, no te acuerdas de mí, dijo
Hola, dije, con cara de asombro
Marco, dijo, Marco Urrutia
¡Hola¡ respondí, mientras intentaba encontrar su imagen en la zona de mi cerebro que almacena los recuerdos. De a poco fueron apareciendo las imágenes. Lo primero que surgió fue su nariz, recordé que su segundo apellido era Jadue, que le decían el turco y algo no me cuadró.
Estás distinto dije, tu nariz.
Sí, dijo, me la arreglé, es que el hermano de mi esposa es cirujano plástico, y casi no me cobró.
Que bien, dije, y cómo has estado, mientras decía esto, pensé en él, en los tiempos de la piscina, recordé lo delgado que era, su tórax estaba distinto…
Ya no estás tan flaco, dije, entrenas pesas o algo así, pregunté.
Algo hago dijo, pero la verdad es que me puse pectorales, el hermano de mi esposa, te conté…
Ah, si.
También te operaste los ojos, le pregunté en tono de broma, al ver el color azul donde antes había marrón.
No, dijo, son lentes de contacto.
Y cómo has estado, preguntó.
Trabajando, contesté sin salir de mi asombro.
Te casaste, preguntó.
Si, aunque estoy divorciado hace años, dije, ¿y tú?
Yo me he casado tres veces, mi última esposa es veinte años menor que yo, dijo.
Que bien, dije.
Bueno, un gusto verte, dijo
También para mí, contesté.
Al alejarse lo quedé mirando, lucía mucho más joven que yo, ambos andamos en los cincuenta años. Vestía atuendo de verano, shorts de marca, sandalias y una camisa de colores al estilo tropical.
Me sorprendió el grosor de sus pantorrillas, sobre todo sabiendo que son músculos que no se desarrollan fácilmente, creo que de haberle preguntado, la respuesta habría sido la misma, su cuñado.
Recordé que con Marco vivimos días muy entretenidos y significativos para nuestra vida posterior, o por lo menos para la mía. En la medida que fui haciendo recuerdos, me fui alegrando cada vez más de haberlo visto, aunque conforme pasan los días, no me queda claro si en realidad fue a él al que vi.

2 Comments:

Blogger adri021 said...

Hola Rodolfo!
Gracias por pasar por mi "casita", bienvenido cuando quieras volver...

Estuve leyendo este post, y la verdad es que a mí me pasan cosas así con relativa frecuencia, soy muy despistada, y sí a eso le agregamos las cirugías plásticas de los demás, ni te cuento...
Después pasaré a ver que más hay por aquí ;)
Saludos!

vie. ene. 27, 04:42:00 p. m. 2006  
Blogger Trenzas said...

Típico de nuestro tiempo y lo has visto muy bien.
Por aquí, el "Feng Shui" está haciendo furor y esa filosofía, o como quieras llamarle, dice que el aspecto exterior condiciona el interior. Será por eso que la gente quiere cambiar su alma y su mente empezando por la envoltura.
Sin embargo, opino que por muy bonito que sea el papel en que nos envuelven el regalo, no deja de ser papel de envolver y acaba en la basura.
Interesante blog el tuyo. Aún no me pude leer los poemas, pero seguro que lo hago.
Aquí nos leemos, amigo

sáb. ene. 28, 06:47:00 a. m. 2006  

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