BIENVENIDO AL MUNDO DE LOS SUEёOS, DE LAS HISTORIAS QUE NACEN DE LA VIDA COTIDIANA, LA SOLEDAD Y LA FANTASÍA

19 marzo, 2006

LA BÚSQUEDA

La mujer se quedó de pie, con su gran faldón, en medio del salón, esperando con gesto adusto que entraran los visitantes. Al llegar, uno de ellos dijo:
- Madre, le pido disculpas por la interrupción, estamos buscando a un peligroso rebelde, que se ha atrevido a disparar y herir en un brazo a mi General-

La religiosa férrea, inmóvil, les hizo una seña con el brazo, como invitándolos a buscar en el convento, al tiempo que decía:
- Les pido extremo respeto por mis novicias, que a esta hora se están despertando, cuando ellas se hayan levantado, pueden revisar en sus habitaciones.
- Gracias madre, seremos cuidadosos- dijo el que mandaba el pelotón.

La superiora, mujer joven, de unas treinta y seis años, se mostraba cooperadora, aunque su rostro dejaba ver el malestar que le producía la presencia de los agentes.
Las novicias a medida que fueron llegando al salón se ubicaron alrededor de la superiora, como hormigas protegiendo a su reina. Mientras la decena de hombres armados, revisaba hasta el último rincón.

El hombre se sintió invadido por una sensación de agrado ante la proximidad de su cuerpo, sin hacer movimiento alguno, disfrutó del aroma de esa suave piel, su respiración se fue agitando, un calor invadió su cuerpo y empezó a experimentar una incipiente erección. Con extrema delicadeza, apoyó su mejilla en el muslo, ella respondió con un leve temblor, que él interpretó como una señal de aprobación, por lo que suavemente deslizó sus labios hasta el pubis, donde se detuvo a disfrutar del aroma a violetas que ese magnífico cuerpo exhalaba. Ella se sintió húmeda, él la sintió humedecer, en el silencio estaban siendo cómplices de una emergente pasión.

Terminamos madre, dijo el agente, le pido disculpas por las molestias, si ve a alguien rondando por aquí, llámenos.
La religiosa, asintió con la cabeza, hizo una seña a la encargada de las llaves, para que ésta cerrara las puertas después que los agentes hubiesen salido.
Cuando quedaron solas, la superiora hizo un gesto y todas las novicias volvieron a sus habitaciones.
Al quedar sola en el salón, se levantó el faldón y dijo:
-Salga, ya está a salvo-
-Va a tener que quedarse unos días, porque los agentes estarán vigilando el convento-.

1 Comments:

Blogger Trenzas said...

Hasta ayer noche, Blogger me castigó y no podía acceder a vosotros :(
Por fín se arregló y he podido leerte. Excelentes cuentos estos últimos, aunque no habría ya ni que decirlo :)
Y la referencia a la película, muy acertada. Es una de mis favoritas, como seguro lo sería de tu tía.
Ya me pongo al día, pero ya mismo..!
Un abrazo, amigo

mar. mar. 21, 05:39:00 a. m. 2006  

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