BIENVENIDO AL MUNDO DE LOS SUEёOS, DE LAS HISTORIAS QUE NACEN DE LA VIDA COTIDIANA, LA SOLEDAD Y LA FANTASÍA

16 marzo, 2006

TODO TIEMPO PASADO...

Mi tía siempre está diciendo que todo tiempo pasado fue mejor. Así, vive añorando rutinas, procedimientos, artefactos y estructuras de otro tiempo.
Por el contrario, mi hijo adolescente, siempre está deseando que se invente algo o se mejore lo inventado, algo así como un “up grade” de la tecnología.
En ocasiones mi gusto por la “Ciencia Ficción” me hace desear autos voladores, ascensores de vacío, viajes interestelares y desde luego robots, con diferentes habilidades al servicio de la humanidad. Independientemente de eso, valoro ciertos ritos que nuestra sociedad ha desechado, quizás producto de la agilización de las relaciones sociales, por efecto de la influencia de la tecnología. A propósito, se me viene a la memoria el especial significado que tenía esperar a que la operadora estableciera una comunicación telefónica de larga distancia, eran momentos de emoción y suspenso. Para los que vivimos eso, que una conexión de Internet demore un minuto, constituye una comunicación de gran rapidez; para mi hijo resulta una eternidad.
Y no puede ser de otra manera, ya que la misma tecnología ha cambiado la concepción del uso o inversión de nuestro tiempo. Gran influencia ejerce el cine comercial, capaz de consumar el amor en un tiempo breve. Con algunas excepciones como el clásico “Cuando Harry conoció a Sally”, en la mayoría de los film, en diez minutos, los protagonistas se conocen, se enamoran, hacen el amor y se fuman un cigarrillo. Bajo esta influencia, nuestras relaciones se vuelven desechables.
Quizás esto moleste un tanto a mi tía. Si pensamos que en su juventud, adquirir una línea telefónica era un proceso que demoraba hasta diez años, y el aparato o equipo telefónico era prácticamente eterno, debe producirle angustia llamar a un número telefónico que le dieron un mes atrás y recibir por respuesta “El número que usted llama está vacante”.
Hoy casi todo es desechable, o viene en envase no retornable, lo que desde luego es una comodidad a la hora de comprar nuestra bebida favorita.

En definitiva, son muchos los que de una u otra forma, sufren los cambios en las relaciones interpersonales, deseando que
en una relación, que les acomoda o los mantiene atrapados por los lazos invisibles del amor, “el otro” haga esfuerzos por mantenerla, en lugar de “tirarla” y buscar otra.
Como diría mi tía:
Cuando te di mi amor, no decía desechable, decía no retornable.

4 Comments:

Anonymous Celeste Griott said...

Es interesante esta reunion de generaciones tan distintas, es casi increíble pensar que alguien tan cercano a uno pueda tener una percepción tan distinta con respecto a la tecnilogía, cómo valoramos el tiempo y la permanencia de las cosas.
Por una razón bastante obvia, me fijo un poco más en la redacción en el principio, ya que después estoy más intrigada con lo que se expresa, por eso, lo primero que me "incomoda" (o quizás lo único) es la frase "Mi tía siempre está diciendo", que podría reemplazarse quizás por "MI tía se la pasa diciendo" o "MI tía siempre dice", pero quizás es una cuestión de gustos.
Me agradó mucho la parte del "up-grade" y el hecho de que suene bien en el contexto, a veces es difícil ocupar esa clase de terminos y que suenen armónico.

vie. mar. 17, 01:26:00 p. m. 2006  
Blogger nika said...

¿ese esfuerzo del cual hablas no debería fluir en ambas direcciones?

de todas formas no creo que las personas y los sentimientos sean desechables.

saludos.

vie. mar. 17, 02:54:00 p. m. 2006  
Blogger Miranda said...

Las relaciones interpersonales son de naturaleza cambiante y, en mi opinión, si ameritan de tanto esfuerzo para sostenerse es que su base no está muy firme y sus raíces no han encontrado suelo fértil.

Por cierto, en algún momento todos pasamos a ser el "otro".

Saludos.

vie. mar. 17, 02:58:00 p. m. 2006  
Blogger Angélica said...

...lento, raspando el suelo...

vie. mar. 17, 08:51:00 p. m. 2006  

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